volver con mi ex
Autor: Iu Eydan
Autor: Iu Eydan

Volver con mi ex

Son muchas las ocasiones en las que las personas dicen “quiero volver con mi ex”.

En ocasiones, el deseo de volver con la pareja está sustentado por el amor auténtico y las dificultades o conflictos que conlleva el estar en pareja, y que únicamente pueden superarse cuando hay amor y cuando ambas personas desean de corazón reemprender el proyecto común.

En otras ocasiones escucho las vivencias de la relación y los motivos de ruptura, que son muy distintos a lo mencionado, y me invade una sensación de sorpresa y tristeza enormes al percibir el deseo de volver a esa relación de pareja. Y es de este segundo caso del que quisiera hablarte.

En el transcurso de una sesión, hablando con JOD, una persona de gran corazón, humilde, generosa y con un gran recorrido en su proceso de crecimiento personal, autoestima y autodescubrimiento, me comentaba que esto de volver con los ex era un tema de real importancia, escandaloso a muchos niveles y que le sorprendían tanto la cantidad de barbaridades con las que se encontraba en las redes sociales, como de la gran manipulación sobre las personas dolidas y vulnerables en torno a este tema. Estuvimos compartiendo impresiones sobre el tema y surgió la idea de escribir sobre ello.

¿Por qué quiero volver con mi ex?

Primero de todo te animo a preguntarte por qué esa persona se ha convertido en tu ex. Si respondes honestamente quizá te des cuenta de algunas características o situaciones por las cuales no estás con esa persona y que son el motivo de la ruptura (por ejemplo cuando se enfadaba y te dejaba de hablar, te dejaba en visto horas y horas por gusto, se iba dos días y desaparecía (te ninguneaba); o te hablaba mal; o no le gustaba que te fueses con tus amig@s a tomar algo, o sí te “animaba a ir” pero su cara era de angustia y al volver se liaba una discusión; o tuviste que dejar atrás actividades o hobbies con los que disfrutabas porque no le hacían gracia; o su tono de voz era agresivo, o te insultaba; o era una persona descuidada e inatenta; o le daba igual lo que fuese importante para ti; o no tenía en cuenta tu opinión y tomaba decisiones por ti; o te fue infiel; o te pegó; o no te incluía en su vida; o hablaba mal de ti para desahogarse; o te castigaba cuando se enfadaba, etc.) Y quizá en ese momento o pequeño instante pasa por tu cabeza la idea de: “¡Ni en pintura quiero esto otra vez en mi vida!”

En muchas ocasiones, esta sensación o idea es pasajera, a veces fugaz, como si todos estos factores no tuviesen importancia, y volvemos al deseo de estar de nuevo en esa relación, ya que vienen a la mente las experiencias junto a esa persona que tanto nos aportaban o que nos hacen sentir bien.

Para dar sentido a esto debemos comprender cómo funciona nuestro cerebro y el papel de las hormonas, sobre todo de la Dopamina, en este proceso de anhelo y/o enganche hacia esa persona.

La química del amor

La química del amor y la del desamor es compleja y maravillosa a la vez. Tu cerebro tiene unos procesos muy curiosos, y si los conoces podrás detectar cuando te está engañando.

Cuando entramos en contacto con una persona que nos aporta algo positivo, se liberan varias hormonas en nuestro cerebro que nos provocan sensación de placer y bienestar. Una de ellas es la Dopamina. De esta manera, el cerebro asocia a esa persona con el bienestar o placer. Y a pesar de tener malas experiencias con dicha persona, esa asociación continúa existiendo y debemos trabajar conscientemente para superar y dominar esta situación.

¿deseas realmente volver con tu ex?

En muchas ocasiones existe una gran sensación de vacío, y es entonces cuando nuestro cerebro y las hormonas nos juegan una mala pasada provocando recuerdos de los buenos momentos vividos junto a esa persona, o de aquel viaje que hicisteis y que fue tan increíble, o de aquella noche de pasión en la que te tocaron como nunca antes y que crees que nunca más volverá a suceder, o de esa sorpresa que te preparó con tanto entusiasmo y te dejó aún más enamorad@, o de esa noche en aquel restaurante tan especial en la que os mirasteis con tanta complicidad que jamás pensarías en ir allí con otra persona porque eso significaría desidealizar ese momento, etc. Al evocar dichos recuerdos se segregan diversas hormonas, como la dopamina, que asocian las vivencias agradables a esa persona, y es entonces cuando sentimos la nostalgia y la necesidad de volver a estar en contacto con dicha persona. Por otro lado, cuando el cerebro actúa así, segrega también otras hormonas como la Oxitocina, que asocia a esa persona que ha sido pareja con la sensación de calma, satisfacción y seguridad, y la Vasopresina, que provoca la sensación de pertenencia y afinidad con esa persona. Juntas hacen que todo lo que no va bien, o lo que no encaja o nos daña referente a esa persona desaparezca o quede ensombrecido, valorando así aún más los buenos recuerdos sobre esa relación. De esta manera se crea la idealización de la otra persona, que puede sumirnos en la dependencia emocional.

Comprendiendo cómo funciona el amor y el enamoramiento

Debemos también comprender que muchas veces nos enamoramos de la sensación que nos provocan las vivencias con esa persona, y no de la persona en sí. Es decir, nos enamoramos del amor y del enamoramiento. Si somos conscientes de esto, podremos comprender que ese enamoramiento puede provocarlo otra persona diferente, y no únicamente esa persona con la que has vivido esas situaciones. Y lo que es más importante, que puedes volver a sentir con otra persona diferente, ya que esa capacidad de sentir es tuya y no le pertenece a otra persona, sino al trato que estés dispuest@ a aceptar en tu vida.

¿Debo volver con mi ex?

Tras leer estas palabras, te invito a hacerte las siguientes preguntas:

  • ¿Estás dispuest@ a pagar un precio por volver con esa persona?
  • ¿Estás dispuest@ a dejar de lado actividades, amistades, familia, hobbies… con los que antes disfrutabas y sonreías?
  • ¿Volver con esa persona significa dejar de lado tus necesidades básicas o valores sobre los que fomentas tu autoestima?
  • ¿Mendigas amor o lo buscas donde no lo hay?
  • ¿Mereces este tipo de relación? ¿No puedes aspirar a más?
  • ¿No vas a encontrar nada mejor?

Si la respuesta es un sí a cualquiera de estas preguntas podrás darte cuenta de que esa relación no es sana y no aportará bienestar a tu vida. Y si aún así sigues con ese deseo de volver, podrás ver que seguramente estás en una dependencia emocional que te causa muchísimo sufrimiento y que esa persona está llenando un vacío que hay en ti (y que puedes trabajar personalmente) en lugar de sumar a tu vida. Es aquí donde se hace necesario acudir a un especialista en este sector que pueda ayudarte a descubrir el por qué de esta situación y poder salir de ella para quererte como mereces y tener la capacidad de incluir en tu vida algo que te aporte bienestar.

Después de reflexionar sobre esto, podrás darte cuenta de quién es realmente tu ex, que no era esa otra persona con la que has estado y que tanto estás anhelando, sino que eres tú mism@.

Eres tú a quien dejaste atrás y debes recuperar.

Entonces surgirá una nueva cuestión… ¿y quién soy yo? o ¿quién he sido yo? o ¿qué quiero realmente en mi vida?, etc.

Quizá te has olvidado de ti, de lo que te hacía sentir viv@, de lo que te hacía sonreír. Y entonces ya va siendo hora de recuperar tu vida sin tener que depender de otra persona. Te animo a ello, ya que ahora sabes que hay alguien que realmente te espera, estará por ti, te respetará y te aportará el mayor bienestar a tu vida: tú mism@.

¡NO MENDIGUES AMOR!

Janice y Eydan

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